Jordi Sierra i Fabra encuentra sus ideas en los diarios

24.2.12

¿Cómo busca uno literatura en un periódico?
"Yo no leo periódicos, yo busco ideas. Yo no veo noticias, yo veo historias. Detrás de cada noticia fría hay algo más. Yo cojo el periódico y me informo, pero siempre hay cada día una, dos, tres o cuatro historias que me hacen preguntarme qué hay detrás de esto".

¿Dónde más busca sus historias?
"Tengo tres fuentes de inspiración: lo que a mí se me ocurre, porque en cualquier momento o lugar se me enciende la bombillita.

El segundo es oír a la gente, cuando viajo no soy yo, eres tú. Tú tienes una historia, cuéntamela. En Samoa me bautizaron como un tusitala o contador de cuentos, porque en las noches les contaba historias a los niños, pero al otro día me iba con los pescadores a escucharles sus historias. Cuando estoy en cualquier país, en Masai Mara con un masái de dos metros de altura o aquí con un niño que a lo mejor ha estado en la guerrilla, yo hago preguntas y de ahí salen historias.

El tercero es el periódico. Ahí me entero de lo que ocurre. Y me fío más del periódico que de la televisión, porque te va a explicar más cosas".

Sin embargo, el escritor debe ser riguroso
"Claro, hay que apuntar las ideas. Eso son proyectos que van naciendo. Primero son pequeñas, pero van creciendo. Unas más rápido que otras, como matas que aparecen de un día a otro, pero hay otras ideas que tardan seis años.

Luego viene la elaboración de un guion, que hago para ciencia ficción, para novela policiaca o para novela histórica, algunos más complicados que otros.

En 2010 publiqué La nueva tierra, sobre la independencia de Colombia. ¿Sabes lo que me tuve que leer para hacer este libro? ¿Y la gente con la que tuve que hablar?".

Usted tiene 400 libros y quizá por eso siempre surge la inquietud entre calidad y cantidad ¿Le preocupa eso?
"Yo solo quería ser feliz, no quería batir ningún récord. Escribir, viajar.

Pero un día te dicen: ¿Sabes que eres el español vivo que ha publicado más libros? Y estás jodido con esta carga. Yo tengo una vida y quiero quemarla escribiendo.
Tengo una edad en la que cada vez me queda menos tiempo para escribir. Cuando tienes 30 años piensas que tienes tiempo. Yo tengo 64, y no sé cuántos años me quedan, pero lo que tengo en la cabeza da para vivir como 100.

Ray Bradbury , el autor de Crónicas marcianas, dice que cantidad es igual a calidad. Que mientras más escribes, mejor escribes y yo estoy de acuerdo".

¿Leer o escribir?
"Hay que leer para formarse. A los 28 escribí mi primera novela, pero me di cuenta de que el primer libro que escribí realmente bien fue a los 35 años. Pero claro, desde los 9 escribía, pero tenía que haberlos escrito para llegar adonde ahora estoy. Ser escritor lo llevas dentro o no lo llevas. Pero tienes que leer mucho y escribir todos los días un poquito, con el tiempo lo equilibras y luego escribes más de lo que lees".

Y el hecho de escribir para jóvenes... ¿siente alguna responsabilidad con ellos?
"No. Yo escribo para mí, para ser feliz. Tengo ideas y las escribo. Léeme si quieres y si no, no lo hagas. No pienso en un lector hipotético".

Vía: elcolombiano.com

Alberto Navalón escribir sólo con pluma

22.2.12

Alberto Navalón (Cáceres, 1969) presenta 'Yo no leo', una obra coral, publicada por Rumorvisual, en la que colabora junto a una veintena de autores aportando sus mini relatos. El escritor extremeño trabaja en su quinta novela

POR JESUS BAÑOS

¿Que tiene en mente?

Trabajo en tres libros muy diferentes entre sí y lo hago de manera simultánea. Por un lado, mi quinta novela, Curvas de La Habana , un libro de relatos cortos que titularé Cortorelatos y un libro que se centrará en la mujer, con colaboradoras, pensado y escrito para ellas, del que no puedo desvelar nada.

Describa su estilo.

No pretendo más que llegar a los corazones de los lectores a través de un estilo personal que todo el mundo describe como sencillo, real y cercano. Además, intento que desde que un lector inicia un capítulo de mis novelas, sea cual sea, se enganche desde la primera frase hasta la última.

¿Dónde podemos situar el origen de su escritura?

En agosto de 2004, cuando mi hijo Alejandro tenía 1 añito y se quedaba jugando en la toalla sobre el césped de la piscina. Ahí arrancó la escritura y mi pasión por las novelas, ya que a fecha de hoy he escrito cuatro, siendo Ojos negros la primera, que junto con la segunda, Doce años , está ambientada en la Sierra de Gata de Cáceres. Tratan sobre el amor y desamor de la vida en pareja. Nieblas de noviembre es la tercera, y arranca en Galicia en el siglo XVI, con la Inquisición, generando una leyenda negra que dos parejas en el siglo van a descubrir, viviendo en sus carnes el miedo y las fobias que todos llevamos dentro, haciéndose presente dicha leyenda en ese fin de semana. La cuarta, Lágrimas para otra vida versa sobre el maltrato psicológico a una mujer de un pueblo cordobés, Zuheros, durante los años 1975 a 1987. Esta última es la novela que más éxito ha tenido.

¿Qué es la inspiración?

Es un momento, un instante, que necesita tener a su lado un trozo de papel y un lápiz. Simplemente es un sentimiento que me llega sobre algo que me rodea en ese instante, o una imagen en mi cerebro.

¿Por qué y para qué escribe Alberto Navalón?

Simplemente por el hecho de disfrutar dejar correr la pluma sobre un papel reciclado, siempre, por la que habla mi imaginación y mi corazón. ¿Para qué escribo?, me preguntas, pues te diré que para nada en especial. No vivo de la escritura ni de publicar, algo que, realmente, me gustaría, pero lo hago para transmitir emociones principalmente, aquellas que sienten mis personajes, fruto de la observación de la realidad y, por supuesto, de mis propias experiencias.

¿Tiene alguna manía a la hora de escribir, alguna rutina establecida?

Claro que la tengo. Sólo y exclusivamente escribo a pluma mis novelas, pero tiene que ser la que me acompañó durante mi carrera, otras no me valen. Está muy vieja pero funciona perfectamente. Tiene que ser ella y con tinta azul. El papel: reciclado que me encuentro en los contenedores de papel de mi empresa, o en las papeleras de mi departamento. Los blanquitos, blanquitos... no me gustan. A la hora de escribir, me siento más cómodo en un mesón de Isabel de Moctezuma, ya que en mi casa ni lo intento. En verano me gusta a la sombra de falsos plataneros en la piscina a la que acudo.

¿Qué consejos daría a un escritor novel con ganas de empezar a publicar?

Que le eche valor y que no decaiga. No le harán caso en librerías, imprentas, editoriales, ayuntamientos y concejalías, así como bibliotecas y asociaciones culturales ni clubes de lectura, pero... pero al final, saldrá adelante.

Fuente: El Periódico Extremadura

Eres esclavo de la literatura o no eres nada

21.2.12

Una gran frase para todo aspirante a escritor (y que debe escribirse y pegarse en un lugar visible) es:

"La vocación literaria no es un pasatiempo, un deporte, un juego refinado que se practica en los ratos de ocio. Es una dedicación exclusiva y excluyente, una prioridad a la que nada puede anteponerse, una servidumbre libremente elegida que hace de sus víctimas (de sus dichosas víctimas) unos esclavos".

Tremenda verdad. En el fondo, un principio universal. Aquel que se relaciona con eso de que "La práctica hace al maestro". O con "Si quieres atrapar a dos conejos a la vez, terminarás atrapando a... ninguno". Y es que el autor de aquella frase, Mario Vargas Llosa, sabe lo que dice. ¡Cuánto podemos aprender de los sabios!



Repasemos: "Es una dedicación exclusiva y excluyente, una prioridad..."

Es decir la literatura, el oficio del escritor, no puede ni debe aparecer en nuestra lista de prioridades en segundo, tercer o último lugar. No es una tarea que se desarrolla por "hobbie". Ni por pasatiempo. No es una actividad secundaria o de cuarto orden. No puedes decir: "Soy mecánico pero escribo en mis ratos libres". Por el contrario, debes decir: "Soy escritor y me dedico a la mecánica en mis ratos libres".

Pero esta última afirmación debe no sólo decirse, sino (y esto es lo más importante) que debe vivirse.

Quizá la pregunta que todos los que estamos en el oficio deberíamos plantearnos es: "¿Cuántas horas al día le dedico a la literatura? ¿Una, dos, cinco, ninguna? Si no estás practicando todos los días (ya sea que escribas, esquematices, planifiques, leas, resumas, debatas, asistas a talleres, etc.), entonces no estás en la literatura. Todo el día, en todo momento, debes pensar en los libros, en los autores, en la novela en la que trabajas. Mientras comes, mientras te dan un remojón en la ducha, mientras almuerzas, tu mente no cesa de escribir.  En pocas palabras, te conviertes en un esclavo de tu elección.

Ahora, la palabra esclavo puede sonar negativa, dura, antipática, todo lo que quieras... Pero, es que la literatura es algo que se elige. Nadie te la impone. Te haces esclavo por que quieres, por puro gusto. Además, Vargas Llosa habla de "dichosas víctimas". Sí. Al elegir la carrera te conviertes en un dichoso esclavo cuya única recompensa verdadera es el placer que conlleva el escribir. Punto.

Por tanto, no busques el éxito, la riqueza instantánea. Ello llegará solas cuando tú te hayas vuelto excelente en tu campo, cuando estés entre los mejores. Así que, si has decidido abrazar las letras por gusto, dedícale todo tu tiempo, entreégata a ella en cuerpo y alma. Primero la literatura y luego todo lo demás.

Nicasio Urbina aconseja leer mucho

20.2.12

Se dedica a la docencia en una universidad de Estados Unidos, pero cada mañana se levanta decidido a escribir “al menos una buena página”, porque además de impartir clases y ejercer como crítico de literatura, escribe poemas y cuentos.

Nicasio Urbina Guerrero nació por casualidad en Argentina, donde sus padres nicaragüenses estaban exiliados. Tiene 54 años de edad y desde pequeño vivió en medio de las disputas políticas tradicionales de Nicaragua. Su abuelo, Lorenzo Guerrero, era un político granadino vinculado con el régimen de los Somoza. En cambio, su papá Guillermo Urbina era antisomocista.

Nicasio Urbina, doctor en Literatura Latinoamericana, dirige el Departamento de Lenguas y Literaturas Románicas de la Universidad de Cincinnati.

Son cuentos desarrollados mayormente en Granada y Managua, reflejan situaciones humanas de la vida cotidiana, problemas económicos, emocionales, de dependencia, deseo, infidelidades, cosas que hacen que se complique la vida diaria de las personas. Muchos de los cuentos, recogidos en el libro “Caminar es malo para la salud”, tienen relación con Granada y Managua. Es un esfuerzo por historiar el espacio urbano de las ciudades, los personajes caminan por la calle La Calzada, se mueven en la Calle Real, el Parque Central, pero no es una Granada real, no trato de describirla como es sino como me gustaría que fuera.

¿Cuáles son sus primeros recuerdos de la lectura?

Los cuentos infantiles que leía. Los primeros libros que me impresionaron fueron las novelas de Julio Verne en versiones infantiles o juveniles, “Viaje al centro de la Tierra”. Estas novelas son maravillosas, visionarias, con profesionalismo e imaginación enorme. Luego una serie de libros de corte filosófico-existencialista, como “El Principito”, “Juan Salvador Gaviota”, que me enseñaban una filosofía de vida y me ayudaban a buscar la felicidad y que sigo releyendo con cariño; además de tres libros muy fuertes de Herman Hesse, “Demian”, “Siddhartha” y “El lobo estepario”, que son unas obras intensas, dramáticas y con una gran calidad literaria.

Ha escrito poemas y ha escrito cuentos. ¿Qué prefiere ser, poeta o narrador?

Me gustan las dos cosas porque cumplen diferentes funciones en mi vida de escritor. La poesía es intimista, es personal, uno habla de su yo lírico, de las situaciones que uno vive y que al relacionarse con otras personas le sirve en su vida. La narrativa es una forma de recrear un mundo más completo, poder ponerle colores, sonidos, música y acciones a las cosas, la poesía y la narrativa cumplen funciones distintas. Una tercera dimensión de mi trabajo es la crítica literaria y el ensayo, eso ya es un trabajo más racional, donde se piensa y se analiza mas fríamente, los sentimientos no tienen mucho protagonismo.

¿Cómo se define mejor, como escritor de ficción o como crítico literario?

El papel de crítico literario es lo que hago en la universidad, en mis clases, en mis conferencias y libros, pero la escritura creativa, tanto la poesía como la narrativa, forman parte importante de mi carrera, me sentiría incompleto si no tuviera la oportunidad de cultivar esos géneros.

¿Por qué admira a César Vallejo? ¿Qué le enseñó?

Vallejo es uno de los poetas más grandes de América Latina, fue el que de cierta forma liberó a la poesía de todos los adornos y el bagaje que había adquirido con el romanticismo y modernismo, la desnudó y escribió los poemas más bellos, sencillos y profundos de la poesía hispanoamericana. Primeramente, lo que me ha enseñado es que el poeta tiene que estar explorando y buscando nuevas formas de expresión y no quedarse con el estilo que ha logrado dominar, porque se “duerme en los laureles”; y, segundo, uno tiene que expresar sus pesares, dolores y sentimientos, porque ese es el material más importante que aportamos. La forma, la elegancia, la belleza con la que se exprese es muy importante, pero si no hay sustancia será una obra vacía y carente de significado.

Un mensaje a los jóvenes poetas nicaragüenses.

Nicaragua tiene una serie de movimientos literarios interesantes, gente joven que se esfuerza por trabajar y producir una literatura vibrante. Les aconsejo que lean, que trabajen con mucho ahínco y estén siempre con la tradición literaria. Es difícil inventar algo nuevo, a veces lo que hacemos es replantear y reconstruir lo que antes se hizo. Si no conocemos la tradición literaria, podemos reescribir el mismo drama con otro nombre y otra situación. El gran escritor es el que recibe la tradición y la devuelve mejorada.

www.elnuevodiario.com

19.2.12

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2 cuentos cortos de Borges

17.2.12

La Leyenda

Abel y Caín se encontraron después de la muerte de Abel. Caminaban por el desierto y se reconocieron desde lejos, porque los dos eran muy altos. Los hermanos se sentaron en la tierra, hicieron un fuego y comieron. Guardaban silencio, a la manera de la gente cansada cuando declina el día. En el cielo asomaba alguna estrella, que aún no había recibido su nombre. A la luz de las llamas, Caín advirtió en la frente de Abel la marca de la piedra y dejó caer el pan que estaba por llevarse a la boca y pidió que le fuera perdonado su crimen.

Abel contestó:
–¿Tú me has matado o yo te he matado? Ya no recuerdo; aquí estamos juntos como antes.
–Ahora sé que en verdad me has perdonado –dijo Caín–, porque olvidar es perdonar. Yo trataré también de olvidar.
Abel dijo despacio:
–Así es. Mientras dura el remordimiento dura la culpa.


Juan López y John Ward

Les tocó en suerte una época extraña.

El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos. Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.

López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown. Había estudiado castellano para leer el Quijote.

El otro profesaba el amor de Conrad, que le había sido revelado en una aula de la calle Viamonte.

Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel.

Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen.

El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender.

Paulo Coelho revela cómo escribe

Dígase lo que se diga de Paulo Coelho (Ya saben: que no escribe bien, que mantiene una filosofía artificiosas, etc.), lo cierto es que el escritor brasileño ha vendido tantos libros como hamburguesas la Kentucky, lo que lo ha convertido en uno de los autores exitosos del momento, además de recibir innumerables premios y reconocimientos internacionales. Y esto, los resultados, es lo que finalmente cuenta.

En su blog ha publicado un artículo de una entrevista concedida a Tim Ferris, en la cual trasluce aspectos sobre su escritura. Veamos:

Sobre la inspiración: "Yo pospongo, compruebo algunos e-mails ... y entonces comienzo. Yo escribo mis libros muy rápidamente porque no puedo parar ".

Sobre la fe: "No puedes vender tu próximo libro por menospreciar tu libro que acaba de ser publicado. Siéntete orgulloso de lo que tienes. "

Sobre la sencillez: "Lo que cuenta en una buena historia es el interior de la persona. Mentenlo simple".

Sobre la confianza: "Confía en tu lector. No trates de describir las cosas. Dale un toque y ellos completarán la receta con su propia imaginación".

Sobre la escritura: "Escribo el libro que quiere ser escrito. Detrás de la primera frase está el hilo que te lleva al pasado".

Sobre la experiencia: "No se puede tomar algo de la nada. Cuando escribes un libro, utilizas tu experiencia".

Sobre la crítica: "Los escritores quieren complacer a sus compañeros. Ellos quieren ser reconocidos. Olvídate de esto. ¿A quién le importa? Tú debes preocuparte por compartir tu alma y no por complacer a otros escritores o escribir una opinión que nadie va a leer".

Sobre superar el estancamiento: "Si no me siento inspirado, tengo que seguir adelante. Tú tiene que ser disciplinado".

Sobre la investigación: "Si usted sobrecarga su libro con un montón de investigación, va a resultar muy aburrido para ti y para tu lector. Los libros no están ahí para mostrar lo inteligente que eres. Los libros están ahí para mostrar tu alma".

Sobre la toma de apuntes: "Yo uso las notas para sacar las ideas de mi cabeza. Yo nunca las uso al día siguiente, sería inútil".

Sobre los arcos de la historia: "Sólo hay cuatro tipos de historias: Historia de amor entre 2 personas, historia de amor entre 3 personas, una lucha por el poder, y un viaje".

Sobre el estilo: "No trates de innovar la narración. Cuenta una buena historia y eso será mágico. Veo personas que tratan de trabajar demasiado en el estilo, la búsqueda de formas diferentes de contar la misma cosa. Es como la moda. El estilo es el vestido, pero el vestido no dicta lo que hay dentro del vestido. Lo que cuenta es la persona".

Sobre la toma de apuntes II: "Si quieres capturar ideas, estás perdido. Vas a estar separado de las emociones y olvidarte de vivir tu vida. Vas a ser un observador y no un ser humano vivo de tu vida. Olvídate de tomar notas. Lo que es importante permanece, lo que no se va".